Yonki

Soy feo, pero por suerte para ti, no me vas a contratar por eso.

Mi nombre es Carlos Aldea.

¡Y si, lo sé!

Aquí debería poner una lista largiiiiiiiiiiisima de todas las cosas que se hacer y de todos mis logros.

En una palabra, sacarme la chorra para que veas que es más larga que una actualización de Windows.

Pero mejor te voy a contar lo único que necesitas saber de mi.

Soy un yonki.

Si, como lo oyes. Igual no necesitas oir más y quieres suscribirte al newsletter del «yonki».

Una vez vi un reportaje sobre drogadictos. Metían a gente con adicciones en una máquina de resonancia magnética y les mostraban fotografías.

Cuando una de esas fotografías era de la droga a la que esa persona era adicta las zonas del placer del cerebro se iluminaban como arboles de navidad.

¡Solo con verla, flipas!

¿Sabes que pasaría si me hicieran esa prueba a mi?
¿sabes cuando se iluminaría mi cerebro?

Cuando viera algo interesante que aprender.

Mi droga es aprender.

Pero ya vale de hablar de mi. Porque aquí lo importante eres tú.

Has venido buscando algo. Y si no me equivoco pueden ser dos cosas:

– Que resuelva un problema que tienes.

– Que te enseñe cosas que te permitan solucionar tu problema.

Peces o enseñar a pescar. Lo que tu prefieras.

Pero te llevas peces o un curso de pesca de alguien que come, bebe y duerme por los peces.

No voy a poner lo de que tengo «pasión» por lo que hago, porque sería insultar a tu inteligencia.

Pero que mi trabajo me pone cachondo, que es una adicción de la que no puedo salir si. Y que eso, te viene bien a ti. También.

Pero claro, igual todo este rollo te está sonando a humo.

Solo te puedo decir que si te apuntas a mi lista y empiezas a leer los e-mails que mando igual te dejar de sonar a humo.

Aquí debajo 👇.